¿CÓMO MINIMIZAR LOS PENSAMIENTOS NEGATIVOS EN LA MENTE DEL DEPORTISTA?

¿Cómo puedes minimizar las perturbaciones que ocasionan tanto los malos como los buenos momentos que se atraviesan en el deporte? Como siempre la solución está en tu mente. La aceptación de lo que te pasa lleva al disfrute. Aprende a desarrollarla para ser un deportista más feliz.

¿Maravilloso o cruel?

El deporte es maravilloso. Todos los que lo hemos practicado y hemos disfrutado con una gran actuación, o nos hemos repuesto al más grande de los fracasos, lo sabemos. El deportista que ha superado un mal día con esfuerzo y al final ha llegado a su meta, sabe de lo que estoy hablando. El entrenador que ha logrado inculcar en sus alumnos el amor al deporte, a sus valores, a las ganas de superarse, me entenderá, con total seguridad.

El deporte es cruel. Olvida todos los méritos que has podido ir acumulando para lograr tus objetivos y te deja al final sin nada. Te anima a seguir adelante, a cerrar los puños y dar un paso más, para luego arrebatártelo todo. Te hace soñar, te hace disfrutar, y sin embargo muchos de los peores recuerdos que tengo en mi niñez/juventud son como consecuencia de mi rendimiento en el deporte, de un mal rendimiento, claro.

Como la propia vida

En mi opinión el deporte es una perfecta metáfora de la vida. ¿Cuándo has llegado a la meta final? ¿Cuándo puedes pensar que has triunfado totalmente? En realidad, nunca. El otro día escuchaba a un campeón de España en su especialidad, reconocido atleta olímpico, y decía sorprendido que a pesar de sus buenas marcas y resultados, lleva sin ganar una carrera más de tres años. El hecho de estar entre los mejores del mundo, pero no ser el mejor, le impide subirse a lo más alto del pódium. Por suerte para él, es consciente de su importante evolución, y del mérito que acumula. Su valoración no reside en el puesto que ocupa al final en el cajón de premios.

A lo largo de la vida de un deportista hay muchos momentos, muchas circunstancias, positivas, negativas, que te animan a continuar o que directamente te incitan a abandonar, a tirar la toalla y no volver a recogerla jamás. Tenemos muchas ocasiones en la que nos planteamos si el esfuerzo merece la pena, el tiempo y el dinero invertido, los malos momentos, los disgustos.

La recompensa muchas veces llega en forma de victoria, buenas marcas o grandes sensaciones. Esos momentos no tienen precio, y parece que siempre van a esta ahí. Nos gusta pensar que por fin vamos a lograr una progresión lineal en nuestro rendimiento y en nuestros resultados, y que vamos a saber sumar en todo momento.

Por fortuna no es así. Por fortuna no sabemos qué va a ocurrir mañana, en el próximo partido o en el siguiente entrenamiento. La progresión en el deporte no es lineal, aunque reconozco que estaría muy bien sólo mejorar en todo momento. Lo que está pasando esta semana no define lo que va a suceder la siguiente al cien por cien. El deporte, como la vida, es un proceso que no sabemos ni podemos controlar, es una corriente que nos lleva en muchas ocasiones, hagamos lo que hagamos. Y así debemos entenderlo. Pelear contra ello es como golpear al aire con los puños. No sirve para nada.

 

La aceptación es la clave

Por eso la aceptación y disfrute de lo que está sucediendo en cada circunstancia es fundamental para seguir mejorando, para estar preparado cuando vuelvan los buenos momentos y podamos rendir a nuestro máximo. Darnos cuenta de que cuanto más bajo es el estado que atravesamos más cerca estamos del resurgir, es la mejor forma de seguir con la entrega diaria y con las ganas de mejorar.

Como te he comentado en otras ocasiones, para que esto sea más sencillo es fundamental que tengamos claro y bien definido unos objetivos, y que hayamos elegido una manera personal de alcanzarlos. Ahí encontraremos el combustible para nuestra motivación diaria. Sinceramente creo que pensar “esto también pasará” nos ayuda a centrar todo nuestro esfuerzo en lo que hacemos hoy, y desde luego nos ayudará a disfrutar más de los éxitos y a rebajar el dolor ante un posible mal rendimiento.

Y tú, ¿qué crees? ¿Piensas que es posible vivir el deporte desde el momento actual sin preocuparte y evitando así los tan temidos bloqueos?

Me encantará saber tu opinión. Déjala en los comentarios más abajo para que todos la conozcamos.

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